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Humanoides

La ciencia ficción en la literatura, el cine y la televisión nos han permitido viajar a mundos futuristas donde casi todo puede convertirse en real, y lo cierto es que con el paso de los años y la evolución que el hombre le ha sabido dar a los desarrollos tecnológicos, en muchos casos la realidad ha logrado superar la ficción.

En este escenario, los robots humanoides han sido uno de los objetos más utilizados por el cine de ciencia ficción, con las más diversas funciones y objetivos. Así podemos encontrar por ejemplo el robot de Rotwang, de la película Metrópolis, el cual suplanta a un ser humano para ser el medio de lo que será una violenta represión contra los trabajadores, o hallar en las antípodas al robot Andrew de Bicentennial Man, en el que se muestra la lucha de un humanoide para convertirse en un humano real.

De esta forma nos hemos ido acostumbrando a imaginarnos los robots con un aspecto muy similar al nuestro, lo cual los hace ver más amigables. Sin embargo, cuando la mayoría de la gente observa un robot humanoide real como Sophia, creada por la empresa asiática Hanson Robotics, si bien se sienten asombrados y atraídos por esta máquina de aspecto humano, lo cierto es que las opiniones casi siempre coinciden en utilizar la palabra “espeluznante”.

Pero, ¿por qué sucede esto? ¿Cuál es el motivo por el cual los robots humanoides despiertan esos sentimientos encontrados entre los seres humanos?

Para dar respuesta a esta inquietud, un grupo de especialistas en robótica han desarrollada la llamada “Uncanny Valley Theory”, que en español se traduce como “La teoría del valle inquietante”. De acuerdo a los postulados de dicha hipótesis, si bien cuanto más humano es el aspecto y desenvolvimiento de un robot, más personas se sienten atraídas hacia él, lo cierto es que en un punto esto se vuelve contrario.

Según esta teoría, al cruzar una determinada línea de apariencia y desenvolvimiento similar al de las personas, es decir cuando un robot humanoide lograr alcanzar un desarrollo que lo vuelve casi humano, termina generando en las personas sentimientos de repulsión, miedo y horror.

Los orígenes de esta teoría se remontan a la década de los setentas, cuando fue propuesta por el experto en robótica japonés Masahiro Mori. Según este postulado, la mayoría de las personas pueden aceptar que los robots humanoides siempre que no se parezcan demasiado a un humano, ya que al traspasar esa línea que mencionábamos, genera en las personas una disonancia cognitiva, que da como resultado sentimientos negativos.

Por tal motivo, son muchos los expertos en desarrollo de robots humanoides que hoy en día consideran que debido a estas respuestas de las personas, en definitiva el avance en el desarrollo de las aplicaciones de los robots podría llegar a verse limitadas por este aspecto.

Esto ha llevado a que hasta el momento, los desarrolladores de robótica incluyan en sus trabajos la posibilidad de que se produzca la teoría del valle inquietante, y es por ello que suelen optar por generar diseños robóticos con características robóticas claras, es decir que se intenta buscar un balance entre el parecido humano de los robots humanoides, e incluir aspectos que demuestren que se trata de una máquina.

Más aún se evalúan estas cuestiones desde que la inteligencia artificial se ha sumado a los desarrollos de la robótica, y por ello hoy podemos sorprendernos e inquietarnos al ver por ejemplo a Erica, la increíble creación del científico japonés Hiroshi Ishiguro, que fue desarrollada en conjunto con Dylan Glas, la Universidad de Osaka y Kyoto y el ATR.

Pero antes de conocer cuáles son los desarrollos más importantes que existen actualmente en el mundo de los robots humanoides, en principio repasaremos algunos de los principales aspectos relacionados a esta ámbito, y al mismo tiempo conoceremos las diferencias que existen con desarrollos similares, como es el caso de los androides.

Qué es un humanoide?

El término humanoide o robot humanoide hace referencia a un tipo determinado de robot, cuya principal característica reside en el hecho de poseer una apariencia física similar a la de los seres humanos, y es por ello que al ser desarrollados sus diseños se basan en los aspectos esenciales de la composición del cuerpo humano.

De esta forma, los robots humanoides incluyen partes físicas de los seres humanos, es decir que disponen de una cabeza, un torso y extremidades, dos piernas, dos pies, dos brazos y dos manos. Se suma a ello la inclusión de un rostro que intenta parecerse lo más posible a una cara humana, incluyendo la posibilidad de añadir no sólo facciones reales, sino también expresiones diversas para su comunicación.

En este sentido, es importante mencionar que con sólo parecerse a un ser humano no necesariamente un robot es un robot humanoide, sino que además debe incluir otras características y funcionalidades que le permitan ser clasificado de esa manera.

Es decir que además de parecerse a una persona, un robot humanoide debe también incluir algunas capacidades autónomas, como por ejemplo poder desplazarse, tomar objetos, mantener el equilibrio y demás.

A ello debemos sumar que en los últimos años se han incluido en los desarrollos de robots humanoides la llamada inteligencia artificial, con lo cual en muchos casos estos humanoides poseen también un complejo sistema de aprendizaje, que les permite adecuarse a su entorno y continuar aprendiendo y evolucionando. De esta forma se logra que los robots humanoides puedan ir mejorando notablemente en las tareas para las que han sido diseñados.

Los avances actuales en el campo de la robótica humanoide son en realidad postulados en los cuales se ha venido trabajando durante décadas, pero ciertamente ha sido en los últimos años cuando los científicos han alcanzado un enorme avance al respecto. Lo podemos comprobar con los humanoides que fueron presentados al mundo en la última década, como son el caso de Sophia y Erica, entre otros.

No obstante, los robots humanoides que se conocen hasta el momento son aquellos que fueron desarrollados para realizar tareas determinadas, por lo cual en muchos casos podríamos notar que se encuentran limitados en sus capacidades en diferentes aspectos.

Precisamente, uno de los objetivos en la creación de robots humanoides por parte de los laboratorios mundiales ha sido poder utilizarlos para reemplazar a los seres humanos para llevar a cabo aquellos trabajos que pueden resultar sumamente peligrosos para las personas, pro que a su vez requieren que al realizarse la máquina que reemplace al humano tenga una conformación física similar con él.

No obstante, lo cierto es que las aplicaciones de los robots humanoides no poseen límites ni fronteras, ya que pueden ser empleados para incluso cuidar y ser responsables de niños y adultos mayores. Por ello no es erróneo afirmar que los robots humanoides continúan desarrollándose y evolucionando, gracias al avance en ciencia y tecnología que ha alcanzado el ser humano.

Largo ha sido el camino que ha recorrido la ciencia y la tecnología para alcanzar el actual desarrollo en materia de robots humanoides, desde aquella temprana época en el siglo XV, cuando Leonardo Da Vinci diseñó un caballero robot que podía mover brazos y piernas.

Teniendo en cuenta que desde siempre un robot humanoide es diseñado en función de poder emular apariencia, el físico y el comportamiento de los seres humanos, incluyendo los desarrollos actuales en materia de inteligencia artificial, podríamos decir que no estamos demasiado lejos de convivir con robots como David, aquel que nos emocionó en la película Inteligencia Artificial.

Diferencias entre un robot humanoide y un androide

Debido a la gran cantidad de tipos de robots que existen en la actualidad, con muchos de los cuales convivimos frecuentemente quizá sin ser conscientes de ello, suelen surgir ciertas confusiones en el momento de definir qué es un androide y qué es un humanoide.

Lo primero que debemos aclarar aquí es que todos los androides son robots humanoides, pero no todos los robots humanoides son androides, ya que para poder ser un androide el robot humanoide debe poseer una serie de características especiales.

Para poder conocer con cierta exactitud de qué se trata cada caso, vamos a repasar a continuación alguno de los principales conceptos con respecto a los robots, los androides y los ciborgs.

En principio cuando hablamos de un robot, de acuerdo a la definición de dicha palabra, nos estamos refiriendo a una máquina electrónica programable, la cual debe ser capaz de manipular objetos y llevar a cabo distintas operaciones que realizar los seres humanos.

En este sentido, podemos señalar que los robots son aquellas máquinas que el hombre ha creado para realizar los trabajos más difíciles, que antes sólo podían realizar los propios hombres, con todos los riesgos que ello conllevaba.

Un claro ejemplo de robot son aquellas máquinas que se implementan en las líneas de producción de fábricas de distintos elementos, como por ejemplo las automotrices, que en diversas etapas de fabricación de vehículos intervienen máquinas robotizadas que hacen los trabajos difíciles de ensamble de piezas a gran escala.

En el caso de los androides, de acuerdo a lo que señala la Real Academia Española, el término se refiera a “un autómata de figura de hombre”, es decir que si bien comparte características con los robots, lo cierto es que su aspecto debe ser similar al del ser humano, es decir contar con una cabeza, un torso y extremidades, todas partes que pueda mover de manera similar a como realiza sus movimientos el hombre.

En definitiva, de acuerdo a los conceptos generales en cuanto a los androides, suele definirse a los mismos como robots humanoides, ya que si bien son máquinas como los robots, no sólo incluyen características físicas similares a los hombres, sino que además imitan conductas humanas, para lo cual interfiere la tecnología de la inteligencia artificial.

En tercer lugar nos encontramos con los llamados ciborgs, cuyo nombre proviene de las palabras en inglés cyber y organism, conformando el acrónimo en inglés “cyborgs”, y que básicamente se trata de “un sistema hombre-máquina en el cual los mecanismos de control de la porción humana son modificados externamente por medicamentos o dispositivos de regulación para que el ser pueda vivir en un entorno diferente al normal”, de acuerdo a la definición de los científicos Manfred E. Clynes y Nathan S. Kline.

Quizás en este punto el mejor ejemplo de un ciborg es Robocop, e incluso a menor escala podríamos considerar a muchos otros elementos como ciborg, siempre teniendo en cuenta la definición que hemos visto más arriba.

Es decir que no es del todo erróneo considerar que equipos como los marcapasos o prótesis mecánicas son ciborgs, e incluso algunos de los productos wearables que se utilizan en la actualidad también tienen mucho de ciborg.

Ahora bien, conociendo los aspectos fundamentales que diferencias a los distintos tipos de máquinas robots, nos centraremos más puntualmente en todo lo que se refiere a los androides, que como mencionamos son considerados también como robots humanoides.

Hemos mencionado que básicamente un androide es un robot cuyo diseño se ha centrado en poder crear una máquina que sea capaz de parecerse y comportarse como un ser humano, siendo esta última característica la más importante, ya que un androide puede quizás no parecerse del todo a una persona, pero sí debe poder llevar a cabo el reemplazo de la misma en tareas específicas.

Si bien en principio los androides o robot humanoides surgieron de la imaginación de diversos autores de literatura de ciencia ficción clásica, con el avance de la tecnología, la informática y la electrónica podemos decir que en muchos casos la realidad ha superado a la ficción.

Hoy podemos encontrar una importante variedad de androides que se asemejan en una gran medida a las personas, como es el caso de los desarrollos más famosos en este campo alcanzado por empresas de robótica japonesas y surcoreanas, que han sabido crear robot cuyo aspecto físico es notoriamente similar al de las personas reales, y al mismo tiempo pueden llevar a cabo comportamientos humanos como caminar, sonreír, hablar, cantar y demás.

Se añade a ello que en muchos de estos desarrollos también se ha incorporado la inteligencia artificial, lo cual en definitiva le otorga un mayor caso de autonomía al robot humanoide, que dotado de inteligencia artificial puede analizar y tomar una decisión ante una determinada circunstancia.

Principales desafíos en la creación de un humanoide

Toda construcción de un robot implica realmente un desafío, incluso en aquellos casos en los cuales se trata de máquinas que no tienen similitudes con las personas, pero que son desarrollados para reemplazar a los humanos en determinadas tareas.

La creación de este tipo de maquinaria no sólo requiere de la poderosa inventiva de científicos y desarrolladores especializados en ámbitos como la mecánica, la electrónica, la informática y demás, sino también incluye si se quiere el desafío de lograr alcanzar utopías planteadas durante años por la ciencia y la tecnología.

Dentro del mundo del desarrollo de robots, sin lugar a dudas la creación y construcción de robots humanoides suelen ser algunos de los proyectos más complicados de llevar a cabo, ya que no sólo deben servir para el objetivo para el cual fueron creados, sino que además deben poseer las características físicas y tecnológicas que los convierta en máquinas autónomas.

Es por ello que sin lugar a dudas este tipo de robots humanoides, que son diseñados en base al modelo humano, suelen ser los tipos de robots que mayor cantidad de desafíos implica a la hora de su diseño y construcción, ya que en definitiva están diseñados para emular la apariencia, el físico y el comportamiento de los humanos.

En principio, uno de los grandes desafíos que los desarrolladores deben enfrentar al crear un robot humanoide es todo aquellos relacionado a las capacidades motrices de esta máquina, que la diferenciarán de otras que jamás llegarán a ser androides.

Por tal motivo, podríamos señalar que la locomoción es uno de los primeros grandes desafíos que enfrenta la construcción de robots humanoides. En este sentido, debemos tener en cuenta que el cuerpo humano, en sus capacidades motrices es lo suficientemente complejo como para lograr emularlo correctamente.

Imaginemos que para un simple movimiento que realizamos como seres humanos, como por ejemplo saltar, para poder lograr que un robot humanoide lleve a cabo la misma operación se requiriere de mucho más que la construcción de dos piernas mecánicas.

El poder lograr que un robot humanoide sea capaz de saltar como una persona implica una enorme cantidad de energía que es necesaria para lograr que un androide pesado pueda llevar a cabo esa operación. Además requiere de complejos cálculos y ajustes finos de las partes mecánicas y electrónicas para poder simplemente mantener el equilibrio en el impacto.

No obstante, lo cierto es que los desafíos a los cuales deben enfrentarse los equipos de desarrolladores a la hora de diseñar y construir un robot humanoide no sólo se centra en las cuestiones físicas mecánicas y electrónicas, sino que existe un aspecto el cual es sin dudas un desafío superior: dotar de inteligencia a los robots humanoides.

La inteligencia artificial en los robots humanoides

Ahora que tenemos una idea general acerca de cuáles son las características de un robot humanoide, no centraremos en conceptos que tienen relación con la inclusión de la inteligencia artificial en esta máquinas que emulan a los seres humanos.

En principio cabe destacar que la robótica y la inteligencia artificial no siempre necesariamente dependen una de la otra, ya que sólo en algunos casos se aplican herramientas para desarrollar la inteligencia artificial en robots humanoides con el fin de que se asemejan más a los humanos, pero no siempre es así.

Por supuesto que sin lugar a dudas la implementación de la inteligencia artificial en robots humanoides representa uno de los desafíos más grandes a enfrentar en el momento del diseño y construcción de un humanoide o androide, ya que en definitiva la inteligencia artificial permitirá que la máquina que emula el aspecto físico y motriz de los humanos, también logre emular el pensamiento y las respuestas humanas.

Si bien la robótica y la inteligencia artificial son campos específicos y diferentes pero que al mismo tiempo trabaja en base de los desarrollos alcanzados en la informática y la tecnología, lo cierto es que en el caso de la inteligencia artificial se diseñan programas de software para lograr imitar la forma en que trabaja el cerebro humano, mientras que la robótica lleva a cabo un trabajo de ingeniería para diseñar a las máquinas que serán esos robots.

En los últimos años hemos sido testigos del lanzamiento de robots con inteligencia artificial, incluso quizá tengamos alguno de ellos en nuestros hogares. Es que la robótica y la inteligencia artificial se han unido para crear por ejemplo juguetes que pueden imitar los movimientos, comportamientos y dar respuestas al usuario. Uno de los casos más comunes son las mascotas robóticas.

Pero lo cierto es que la conjunción de ambas tecnología parece haber llegado a su máxima expresión actual con los robots humanoides al estilo de Sophia o los diversos desarrollos japoneses en este ámbito, como el ya mencionado Erica, que además de haber sido diseñado físicamente a imagen y semejanza de los seres humanos, cuenta con un complejo software de inteligencia artificial que no sólo le permite responder a inquietudes y mostrar emociones, sino que también le brinda la posibilidad al humanoide de aprender.

Realmente los desarrollos y las investigaciones que se llevan a cabo en función de la robótica y la inteligencia artificial combinadas no se detendrán, y hoy podemos ver los diversos trabajos que se están llevando adelante para lograr entre otras cosas que la inteligencia artificial y la robótica se combinen de una forma mucho más orgánica.

Un claro ejemplo de ello, que no necesariamente tiene que ser un robot al estilo Sophia, son las más modernas e innovadoras prótesis, las cuales pueden reemplazar las extremidades que hayan perdido las personas pero no sólo de forma física, sino además incluir cuestiones tales como la realización de movimientos a través de software de inteligencia artificial que se comunica con las acciones que realiza el individuo que lleva la prótesis.

Los mejores robots humanoides

Hemos visto hasta aquí que en cierto modo el desarrollo de robots humanoides parece no tener límites. Un muy buen ejemplo de ello son los ya mencionados Sophia y Erica, que a muchos incluso le causan escalofríos.

Pero lo cierto es que existe también un importante grupo de robots humanoides que podemos adquirir para incorporar a nuestra vida diaria, y los cuales han sido diseñados para diferentes funcionalidades.

Cabe destacar que la mayoría de los robots humanoides que pueden adquirirse en el mercado actual incluyen una serie de partes fundamentales, las cuales en líneas generales son las siguientes:

  • Cámaras HD en su cabeza para realizar captura de imágenes.
  • Altavoces para reproducir sonidos con sintetizador de voz en varios idiomas.
  • Micrófonos integrados para la captura de audio.
  • Sensores para reconocimiento facial, de movimiento y de voz.
  • Manos prensiles que pueden manipular y sujetar objetos.
  • Sensores ultrasónicos para ubicarse en el espacio.
  • Conectividad que puede ser el tipo WiFi, Bluetooth o Ethernet.
  • Batería recargable para dar autonomía.
  • Unidad inercial que le otorgan estabilidad.
  • Software en muchos casos programables y que puede ser utilizado a través de la PC, la tablet o el teléfono.

A continuación repasamos algunos de los mejores robots humanoides que puedes comprar en el mercado actual.

Boombot

Con muy buenas calificaciones por parte de quienes ya han probado el producto, este robot humanoide es uno de los más económicos en el mercado, ya que su precio es de 28,75 euros, aunque por supuesto su precio está relacionado con las posibilidades del mismo.

Se trata básicamente de un juguete que puede realizar diversos movimientos y posee la característica de ser interactivo. Además incluye la posibilidad de poder vocalizar más de 60 frases y cuenta con una serie de efectos especiales.

Entre los idiomas disponibles se encuentran el español, el inglés, el italiano, alemán y francés. Sólo pesa 767 gramos y mide 22 cm de alto, 24,8 cm de largo y 13 cm de ancho.

Puedes encontrar a la venta este robot en Amazon, en este enlace.

Ubtech Alpha 1s

Este es un novedoso robot interactivo, cuyo costo actual ronda los 350 euros, y que entre otras cosas incorpora software para PC visual en 3D, además que puede programarse desde la computadora, la tablet e incluso desde el smartphone a través de Bluetooth 4.0.

Este modelo incluye una interfaz gráfica sencilla y su software es opensource, con lo cual es totalmente programable a gusto del usuario. Además es realmente flexible y posee movimientos similares a los que realizamos los seres humanos.

Incluye diverso contenido creativo libre para descargar, pesa 1 kilo y 652 gramos, y su tamaño es de 39,8 cm de alto, 11,3 cm de largo y 19,6 cm de ancho.

Puedes encontrar este modelo en Amazon, en este enlace.

HARLT Robot humanoide Kit Plen2

Otro de los modelos disponibles de robots humanoides, que ha sido creado para la impresora 3D de código abierto Arduino plen 2, cuyo control se realiza a través de la conexión WiFi. Su costo actual ronda los 220,21 euros.

Se trata de un robot para imprimir en impresora 3D y armar al estilo bricolaje, gracias a lo cual los usuarios pueden personalizar de forma realmente libre las acciones que puede llevar a cabo el robot.

Se trata de un robot realmente ágil, que cuenta con engranajes de metal que lo hacen más duradero y puede ser operado a través de la computadora o del teléfono celular.

Puedes encontrar este robot en la tienda de Amazon, en este enlace.

Liapianyun VIVI Robot Humanoide

Destacado robot humanoide que puede llevar a cabo una gran variedad de acciones, y cuyo costo actual en el mercado ronda los 391,46 euros. Incluye entre otras cosas un software de programación que le permite a los usuarios determinar y corregir los movimientos del robot desde la computadora o el smartphone.

Posee un movimiento ágil y uniforme, soporta la utilización de un control inalámbrico a través de WiFi, y además de caminar puede correr, girar y bailar. Sus engranajes son de metal de alta sensibilidad, lo que permite que el robot logre precisión el robot y flexibilidad en sus movimientos.

Puedes encontrar este producto en Amazon, en este enlace.

Robobuilder GOWE RQ-HUNO

Este es uno de los modelos más caros mencionado en este artículo, ya que actualmente posee un valor de alrededor de los 1054,96 euros. No obstante posee interesantes características en sus funcionalidades y en su construcción.

Incluye entre otras cosas un sistema de LEDs y realmente reproduce movimientos muy flexibles y fluidos, permitiendo incluso que el usuario pueda coreografiar los movimientos que realiza el robot.

Uno de los aspectos más destacados se centra en la posibilidad de gran velocidad que es capaz de alcanzar en sus desplazamientos, además de contar con sensores de detección de obstáculos de alta calidad y sonido.

Puede ser conectado a la computadora o al teléfono celular a través de su conectividad USB, además de disponer de una sencilla y configurable aplicación de control remoto Android.

Puedes encontrar este robot en la tienda de Amazon, en este enlace.

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Graciela Marker

Periodista independiente con más de 20 años de experiencia en medios gráficos, audiovisuales y digitales. Formada académicamente en periodismo digital y comunicación multimedia, ámbito en el que se desenvuelve hace dos décadas. Especializada en ámbitos tales como la informática y la logística empresarial, entre otros.

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