La tecnología vestible. Wearables: la ropa inteligente

Si nos detenemos a observar, en la actualidad casi todas las personas en el mundo llevan consigo algún elemento tecnológico, desde un smartphone, una tablet, un smartwatch hasta cualquier otro implemento, los cuales son utilizados básicamente para facilitarle las cosas a la gente.

Quizás aún haya productos que no han llegado a masificarse lo suficiente, como es el caso de las gafas inteligentes de realidad aumentada, pero no caben dudas que prácticamente todas las personas del mundo disponen de un teléfono celular que llevan consigo a todas partes.

Debido a ello, ha surgido en las últimas décadas una gran industria que gira en torno de la fabricación de accesorios para celulares, donde la industria textil ha tenido un protagonismo muy importante, ya que casi nadie hoy en día transporta su teléfono sin llevarlo dentro de una funda.

Es que en definitiva poder llevar fácil y cómodamente un dispositivo móvil es hoy una verdadera necesidad para los usuarios, y es por ello el éxito del mercado de accesorios y fundas para smartphones. Pero esto no se detiene allí, ya que en realidad los avances de la tecnología han permitido generar un nuevo nicho comercial, destinado a la fabricación de los llamados wearables, como es el caso de los smartwatch.

Pero lo cierto es que esto no es totalmente nuevo, ya que la llamada ropa inteligente tiene algunos antecedentes que en su momento no lograron el éxito necesario, tal es el caso de Levis con su “iPod Jeans”, que lamentablemente fue lanzado un tanto adelantado a su época, y es por ello que no alcanzó el éxito de ventas esperado.

No obstante, ahora nos encontramos en otro momento diferente de la historia de la tecnología, y no sólo el avance de estos últimos años ha sido exponencial, sino que además la masificación de los productos ha permitido generar un terreno fértil para iniciar el camino hacia la introducción de la ropa inteligente y los wearables de todo tipo.

Por ello no es de extrañar que en un futuro cercano los wearables se conviertan en parte de nuestra vida cotidiana, ya que vestir con tecnología se integrará de forma increíble con nuestra rutina. En este sentido, muchos expertos aseguran que la ropa inteligente comenzará su masificación mundial en el momento exacto en que la tecnología se incluya de manera funcional dentro de nuestras prendas.

Índice de Contenidos

    Qué es la tecnología vestible (wearables)?

    Para poder tener un acercamiento a los aspectos que caracterizan a todo lo relacionado a la tecnología wearable o vestible, debemos en principio definir este concepto, por lo que cabe aclarar que el término “wearable” proviene del idioma inglés, que traducido al español hace referencia a la palabra “vestible”, aunque también suele traducirse como “llevable”.

    Esta definición se refiere al concepto de wearable en aspectos generales, pero lo cierto es que debemos aplicar dicho concepto al mundo tecnológico, donde por supuesto el significado que adquiere inmediatamente refiere a toda la tecnología desarrollada en relación a lo que puede ser llevado o los desarrollos tecnológicos que el usuario puede llevarlos como parte de su atuendo o accesorios.

    De allí que cuando hablamos de tecnología vestible o wearable hacemos referencia a una enorme gama de dispositivos tecnológicos que se encuentran integrados a nuestra ropa y nuestros accesorios. Debido a ello, una de las principales características de estos dispositivos se centra en su tamaño reducido, ya que deben además no ser demasiados pesados, con el fin que el usuario pueda llevarlos consigo todo el tiempo sin que esto se convierta en una incomodidad.

    Dentro del mundo de la tecnología vestible o wearable encontramos un gran abanico de productos, algunos ya desarrollados, fabricados y en uso por la gente, y otros que se encuentran en su etapa de diseño y prototipos. Si bien la mayoría de las personas consideran que wearable es simplemente un dispositivo que usamos como accesorio, como puede ser un smartwatch, lo cierto es que también existen aquellos que se incluyen dentro de otros productos de moda, como por ejemplo lo que sucede con la ropa y los textiles wearables.

    En la actualidad podemos encontrar distintos modelos de prendas cuya principal característica reside en que integran tecnología propia de aparatos electrónicos, lo que permite que el usuario pueda interactuar de manera continua y fluida con su ropa y accesorios. Ya hemos mencionado como ejemplos a los smartwatch y a las gafas inteligentes, pero lo cierto es que el mundo de lo wearable no se detiene ahí, ya que además podemos encontrar por ejemplo zapatillas deportivas que incluyen un dispositivo GPS incorporado.

    Ahora bien, ¿para qué sirven los wearables? Muchos se hacen esta pregunta, ya que por ejemplo es cierto que si necesitamos un GPS podemos utilizar el que incluye nuestro teléfono celular. No obstante, la experiencia de usuario y la integración que permite por ejemplo las zapatillas con GPS, hacen que la tecnología vestible o wearable se convierta en un verdadero beneficio. Tengamos en cuenta que uno de los principales objetivos de la tecnología wearable se centra en poder disponer de una vestimenta o un accesorio cotidiano que además de vestirnos pueda ser capaz de llevar a cabo alguna función específica, a través de la cual la vida se nos haga más fácil, y lo mejor es que podemos utilizar este tipo de plataformas tecnológicas casi sin darnos cuenta en cada momento del día.

    En líneas generales, podemos definir entonces a la tecnología vestible o wearable como todos aquellos productos que pueden ser utilizados de manera cotidiana por los usuarios y que incluyen en su estructura uno o varios microprocesadores electrónicos que cumplen una función específica de manera prácticamente automática.

    Por ende, dentro del mercado de los productos wearables podemos encontrar relojes inteligentes, gafas inteligentes, pulseras, anillos, prendas de vestir como pantalones, camisetas, camperas, entre otros, y la particularidad de cada uno de ellos es que gracias al microprocesador que incluyen pueden procesar datos y realizar una tarea específica, como por ejemplo tomar una fotografía. Asimismo, este tipo de accesorios vestibles no sólo se integran a nuestro estilo de vestir, sino que además nos permite mantener una interacción permanente, tanto con el usuario como con otros dispositivos.

    Ventajas y desventajas de la tecnología wearable

    Al conocer los alcances que posee la tecnología wearable y repasar a qué nos referimos puntualmente cuando hablamos de dispositivos vestibles, es importante también tener en cuenta las múltiples ventajas que poseen este tipo de dispositivos, que por supuesto apuntan principalmente a mejorar la experiencia de usuario y hacer más fácil la vida de las personas.

    En este sentido, podemos mencionar que una de las principales ventajas de la tecnología wearable reside en que debido a que se trata de dispositivos electrónicos de un tamaño realmente pequeño, hace posible que no tengamos que llevar este tipo de accesorios en lugares específicos para ello, es decir que no debemos cargar con estos aparatos, ya que se encuentran perfectamente integrados a prendas o accesorios que solemos utilizar a menudo.

    Es decir que a diferencia de lo que sucede por ejemplo con un teléfono celular inteligente, que debemos llevar en una cartera o en un bolso, e incluso en la mano, la tecnología wearable se lleva como si fuera parte de nuestro propio cuerpo, ya que en definitiva al tratarse de tecnología vestible, como su nombre lo indica podemos llevarla puesta.

    Por otra parte, otro de los grandes beneficios que posee la tecnología wearable reside en que nos brinda la posibilidad de agrupar en un mismo dispositivo gran variedad de herramientas para distintos fines, es decir que podemos disponer a través de dicho dispositivo wearable de un sinfín de aplicaciones en todo momento y lugar.

    Un claro ejemplo de ello son los populares smartwatch, con los cuales los usuarios pueden realizar una gran cantidad de tareas, incluyendo la posibilidad de recibir o realizar llamadas, gestionar el correo electrónico, escuchar música, tomar fotografías, controlar aspectos de nuestra salud física, recibir notificaciones y recordatorios, hacer uso de la navegación a través del GPS, entre una enorme variedad de funcionalidades.

    Sumado a todo ello, podemos mencionar como una ventaja de la tecnología wearable el hecho que en la mayoría de los casos se trata de dispositivos que podemos personalizar de acuerdo a nuestras necesidades reales de usuario. Como ejemplo de ello, podemos mencionar nuevamente a las smartband, que nos permiten entre otras cosas, cuando estamos haciendo deportes, poder recibir notificaciones en relación a diferentes aspectos de nuestro estado físico, tales como el índice de pulsaciones, pasos recorridos y demás. Asimismo, si incluye GPS podemos indicar un destino, para que el dispositivo wearable nos presente una ruta probable para llegar a dicho lugar, con datos relevantes del tráfico y demás.

    Si bien podemos asegurar que la tecnología wearable posee una enorme cantidad de beneficios, y precisamente en ello radica su éxito, lo cierto es que no podemos dejar de citar algunas de las desventajas que posee este tipo de sistemas, ya que como sucede con todo, la tecnología wearable también reporta algunos inconvenientes.

    Dentro de las principales desventajas de la tecnología wearable podemos citar el hecho que la autonomía de los dispositivos no siempre es la esperada, lo cual se debe principalmente al tipo de batería que incluyen para su funcionamiento. Tengamos en cuenta que debido a que se trata de dispositivos de tamaño realmente reducido, lo cierto es que las baterías que se utilizan suelen ser también pequeñas y limitadas, por lo que requieren ciclos de carga frecuentes.

    En líneas generales, en la mayoría de los casos de los productos wearables, los fabricantes incluyen baterías que permitan que el dispositivo logro alcanzar una autonomía máxima de 24 horas, lo cual depende en realidad del uso que las personas le den a dicho dispositivo. No obstante, esto sucede en el mejor de los casos, ya que por lo general los dispositivos wearables que son utilizados durante todo el día, requieren muchas veces una carga cada 12 o 18 horas.

    Es claro que otro de los inconvenientes que presentan actualmente los productos de tecnología wearable suele ser su alto costo, ya que lo cierto es que para adquirir un dispositivo de tecnología vestible eficaz y de buena calidad, que se ajuste a nuestras necesidades de usuario, debemos invertir una buena cantidad de dinero. Por supuesto que este aspecto negativo es un factor que con los años estará superado, ya que a mayor oferta en el mercado, este tipo de dispositivos tenderá a disminuir sus valores, tal como sucedió con los teléfonos celulares inteligentes.

    Historia de la tecnología vestible

    Si bien es cierto que en los últimos años la tecnología vestible o wearable ha generado interés en los consumidores de todo el mundo, convirtiendo estos sistemas en un verdadero auge dentro de los mercados, lo cierto es que la tecnología vestible existe desde hace muchas décadas e incluso siglos.

    Es que desde siempre el ser humano ha intentado desarrollar nuevos paradigmas que le permitan mejorar su estilo de vida, y en esta premisa precisamente se basan los desarrollos que a lo largo de los años se enfocaron en poder ofrecer dispositivos wearables acordes a las necesidades puntuales de las personas, en distintas épocas.

    A continuación repasamos la cronología de los hechos en torno a la tecnología vestible o wearable hasta nuestros días.

    La primera señal que podemos citar en torno a la historia y los orígenes de la tecnología wearable se encuentra en el año 1660, cuando la dinastía Qing desarrollo un anillo de un tamaño convencional, ya que poseía una dimensión de 1.2 cm de largo y 0.7 cm de ancho, que incluía un ábaco completamente funcional.

    La siguiente referencia podemos encontrarla dos siglos después, precisamente en la época de 1810, cuando se considera que fue creado el primer reloj portátil. Se trata de un pequeño reloj de bolsillo para mujer que incluía una cadena para ser utilizado como brazalete. Este dispositivo fue diseñado y elaborado por el relojero Breguet para la Reina de Nápoles. Algunas décadas después, precisamente en 1896, el creador Scipione Riva-Rocci desarrolló el primer brazalete de la historia para controlar la presión arterial.

    Un siglo después, se considera parte de la historia de la tecnología wearable al sucedo ocurrido en 1961 que tuvo como protagonistas a los matemáticos Edward Thorp y Claude Shannon, quienes probaron la eficacia de una computadora portátil desarrollada por ellos para contar cartas y hacer trampa en la ruleta. Lo mismo sucedió en 1972, cuando el científico Keith Taft desarrolló la computadora portátil llamada George, que le permitió hacer trampas en partidas de blackjack.

    Poco después, en el año 1975 fue lanzada a nivel masivo la Pulsar Calculator, la cual es considerada la primera calculadora de muñeca, que se convertiría en un verdadero furor en el mercado. Casi una década después, precisamente en 1981, el conocido Steve Mann logró conectar una Apple II a una mochila, con el objetivo de poder utilizar la mochila para controlar el equipo fotográfico.

    En el año 1987 fueron lanzados al mercado los que se consideran los primeros audífonos digitales, desarrollados y fabricados por la empresa Nicolet Corporation. Este innovador dispositivo para la época poseía un procesador que el usuario debía llevar puesto que incluía una conexión cableada y un transductor montado en la oreja.

    Fue en 1994 cuando el inquieto desarrollador Steve Mann creó y diseño lo que sería la primera cámara web inalámbrica portátil de la historia, tras lo cual demostró su funcionamiento subiendo con el dispositivo imágenes a internet, generando una verdadera revolución. En el año 2000 se comercializó el primer auricular con tecnología Bluetooth.

    Tras ello, en el año 2002 es lanzado Xybernaut Poma Wearable PC, un dispositivo que cambió radicalmente la forma de utilizar una computadora. Claro que la revolución de los wearables también estaba ocurriendo en otros ámbitos, como el de la medicina, donde en el año 2003 fue lanzado al mundo el llamado Vitatron C-Series, que consistió en el primer marcapasos digital.

    En 2004 fue lanzada la cámara portátil GoPro, que se convertiría en el aliado de los deportistas y de los amantes del video extremo. En 2006 se unieron las empresas Nike y Apple con el fin de lanzar al mercado el modelo “Nike+ iPod”, un par de zapatillas que le permitía a los usuarios sincronizar sus movimientos con la música que estaban escuchando. Tres año después fue el lanzamiento de Fitbit.

    A partir de allí se generó un fuerte mercado de los dispositivos basados en la tecnología wearable, sobre todo después que en el año 2012 fue lanzado masivamente el reloj inteligente Pebble. Unos meses después de este lanzamiento le tocó el turno a los Google Glass, que generó una enorme respuesta en el público, ya que su principal característica se centró en posibilitar que el usuario pudiera controlar el dispositivo wearable a través de un software de reconocimiento de voz y un panel táctil.

    Los desarrollos que siguieron hasta la actualidad permitieron entre otras cosas que en los últimos años los usuarios pudiéramos disponer de productos wearables tales como tablets y tecnología portátil, zapatillas inteligentes, cascos de bicicleta que incluyen sistemas de navegación, ropa con tecnológica portátil que puede responder a los cambios ambientales o incluso pantalones que poseen integrado un cargador para nuestro teléfono celular, dispositivos de rastreo portátiles para mascotas y un sinfín de productos.

    Por todo ello, el futuro de la tecnología wearable es realmente promisorio, ya que lo cierto es que año tras año se presentan cientos de patentes que se registran para el desarrollo y lanzamiento de nuevos productos. Asimismo, la tecnología wearable es muy prometedora en otros ámbitos como la medicina, donde por ejemplo se ha presentado recientemente la creación de una píldora que debe ingerir el paciente y que funciona como sensor de signos vitales, sobre lo cual se están realizando pruebas que hasta el momento han demostrado su eficacia.

    En definitiva, la tecnología wearable parece no tener límites.

    El futuro de la tecnología vestible

    Muchos son los expertos que consideran que la tecnología vestible o wearable es el próximo paso entre la fusión del hombre y el microprocesador. Para fundamentar esta aseveración, basta sólo con saber que existen desarrollos actuales en fase de prueba que apuntan a los implantes wearables, los cuales al estar implantados quirúrgicamente debajo de la piel, permiten que el usuario pueda llevar el dispositivo con él en todo momento.

    Para muchos esto podría resultar una invasión a la privacidad, pero lo cierto es que si lo observamos desde otros puntos de vista, como por ejemplo desde el campo de la salud, nos damos cuenta que la tecnología de implantes wearables puede resultar extremadamente útil. Por ejemplo, podría ser una gran solución para los diabéticos, ya que podrían incluir bombas de insulina que se encargarían de suministrar el medicamente directamente al cuerpo del paciente.

    En lo que respecta a la tecnología wearable que conocemos en estos días, y que seguramente ya es parte de nuestra vida cotidiana, podríamos asegurar que debido al éxito que ha tenido el mercado de la tecnología vestible en los últimos años, es probable que productos tales como los smartwatch o las smartband continúen siendo productos consumidos por los usuarios durante las próximas décadas. Claro que en pocos años más, seguramente se sumarán a ellos dispositivos tales como lentes inteligentes, tatuajes inteligentes e implantes.

    En líneas generales, podemos ver que en la integración de la tecnología móvil en todo lo que nos rodea, incluso en lo que nos cubre, está la clave del futuro, y precisamente la ropa será sin dudas la principal área de convergencia. En este punto, tanto los diseñadores como los tecnólogos, están colaborando para impulsar las nuevas variantes que harán posible la unión definitiva de la tecnología con la ropa.

    En este campo ya se han desarrollado diversos tipos de tejidos conductores e incluso electrónica impresa, lo cual ha dado lugar a nuevos avances dentro del mercado de los textiles inteligentes. No obstante aún quedan algunos desafíos por enfrentar.

    En este aspecto, los fabricantes y desarrolladores de los wearables deben evaluar en los años inmediatos algunos aspectos de la ropa inteligente, como por ejemplo que no finalicen siendo un producto que por diversas incomodidades no logren el éxito que se espera, por ejemplo porque surjan textiles que provoquen problemas de irritación en la piel, sudoración excesiva y demás.

    Al mismo tiempo, el mercado de la ropa inteligente deberá enfrentar el desafío de no sólo generar el interés en la gente y la necesidad en el consumidor de adquirir estos productos, sino sobre todo de poder mantener el interés en el tiempo, y así transformarse en productos habituales, como lo son las vestimentas tradicionales, y en cierto modo que vengan a reemplazar a estas últimas.

    Por supuesto que aún la integración de esta inteligencia en prendas de vestir tiene un costo elevado, pero las nuevas tecnologías permitirán abaratar los costos de producción en masa, y además con el tiempo y la posibilidad de que la ropa gadget se vuelva una moda en todo el mundo, sus valores serán más acordes al bolsillo del usuario común.

    Veamos sino lo que ha sucedido en los últimos años con los smartwatch. Cuando hace tiempo atrás se hablaba de esta tecnología, y como un reloj podía convertirse en un gadget más que útil al sincronizarse y estar en permanente comunicación con nuestro Smartphone y nuestras cuentas de usuario, la mayoría de los usuarios permanecían incrédulos a las posibilidades que podían llegar a brindar estos relojes inteligentes.

    No obstante, hoy se ha generado un gran mercado en torno a los smartwatch, impulsado en principio por las grandes marcas fabricantes de teléfonos inteligentes junto con las compañías desarrolladoras de software y sistemas operativos, que conllevó a que en la actualidad existan cientos y cientos de fábricas que comercializar los más diversos modelos de smartwatch.

    El éxito alcanzado por los relojes inteligentes demuestra claramente que existe un aumento notable en el interés de los usuarios por la integración de la tecnología y los accesorios, y allí es donde la ropa gadget comienza a tener valor. Lo mismo podemos observar dentro del terreno deportivo y en el ámbito de la salud, donde ya la ropa inteligente ha dado un paso más que importante.

    Lo cierto es que para llegar a la verdadera masificación de la ropa inteligente aún falta algún camino por recorrer, más aún para alcanzar la etapa en la que las personas permitan que les injerten un implante bajo la piel, ya que además de todo lo expuesto todavía no existen normas en las que se base la electrónica y la tecnología de los wearables que señalen por ejemplo cómo debe comportarse una prenda y su finalidad, o bien cuáles son los límites en cuanto a seguridad de los implantes inteligentes.

    Por el momento, el futuro de la tecnología wearable parece dirigirse a lograr masificar el uso de la ropa inteligente, basados en la posibilidad que ofrecen este tipo de productos, cuyo objetivo principal es lograr facilitar la más adecuada integración de la ropa con la tecnología. Muchos consideran que el camino adecuado es lograr convertir la vestimenta que habitualmente utiliza la gente para brindar nuevas funcionalidades, es decir que finalmente la ropa permita ampliar las capacidades de nuestros dispositivos móviles, lo cual será un verdadero acierto.

    Ejemplos de ropa inteligente

    La inclusión de esta tecnología dentro de nuestra ropa ya está sucediendo, principalmente en el mundo de los deportes, donde se ha implementado la utilización de ropa inteligente para mejorar el rendimiento de los deportistas, y al mismo tiempo poder controlar en tiempo real su estado físico y sus estadísticas relacionadas a su salud.

    La ropa inteligente que hoy es utilizada por muchos deportistas reconocidos de todo el mundo no sólo cumple con su función principal de ser un atuendo adecuado a la actividad física que se realiza, sino además incluye mecanismos especiales que permiten entre otras cosas poder realizar un seguimiento del ritmo cardíaco, contabilizar los tiempos de entrenamiento, e incluso notificar a la persona que ha recibido un mensaje de texto o un comentario nuevo en Facebook mientras se encuentra practicando el deporte.

    Como vemos, en el mundo del deporte la ropa inteligente ha dado en los últimos años un paso gigantesco, ahora resta que esto se traslade al usuario común, por lo que desde las empresas desarrolladoras de estos textiles inteligentes se encuentran en la búsqueda permanente de generar el interés en los usuarios.

    Uno de los casos con mayor repercusión y que ha generado una gran controversia ha sido durante el lanzamiento de la “Hug Shirt”, o camiseta para abrazos virtuales, creada por Francesca Rosella y Ryan Genz, co-fundadoras de CuteCircuit, que básicamente permite que dos personas que están físicamente distanciadas puedan darse un abrazo virtual.

    Otro de los casos que podemos mencionar como ejemplo de los primeros pasos de la ropa inteligente en el mercado fue la popular camiseta que cambia de color dentro de un estadio de fútbol, con el fin que el usuario pueda demostrar su apoyo a un determinado equipo. En este mercado nos encontramos también con la “Solar Jacket” de Tommy Hilfiger, que incluye una serie de interesantes funcionalidades, y se carga con energía solar, la cual puede utilizarse para cargar la batería de los gadgets que llevamos con nosotros, dispositivos que se conectan a la chaqueta a través de puertos USB incorporados a la prenda.

    La compañía Tommy Hilfiger ha sido noticia en el ámbito de la tecnología vestible con el lanzamiento de sus Jeans Xplore, una completa línea de ropa inteligente que incluye jeans, remeras, camisas, chaquetas, gorros y bolsos, los cuales están equipados con un chip que fue diseñado para monitorear el uso de la ropa, como así también cuentan con la posibilidad que los usuarios puedan sincronizar sus prendas con la app para iOS.

    Otro de los productos realmente populares en el mundo de la ropa inteligente es la chaqueta Commuter, un desarrollo realzado en conjunto por las empresas Levi’s y Google, que consiste básicamente en una campera que es capaz de conectarse con nuestro smartphone a través de Bluetooth y de esta forma permitirnos realizar diferentes tareas sin necesidad de tener nuestro teléfono móvil en las manos. Para ello, la prenda incluye una serie de sensores y un dispositivo de conexión. Además, cabe destacar que en los sectores tecnológicos la prenda está confeccionada en un tipo de tejido inteligente llamado Jacquard, el cual es resistente al lavado y los líquidos.

    Algunos otros ejemplos de ropa inteligente que debemos mencionar son entre otros los calcetines inteligentes de Sensoria, los cuales incluyen sensores textiles y un dispositivo conectado al tobillo del usuario que permiten monitorear cada paso que la persona da cuando está corriendo. Estos calcetines almacenan información como por ejemplo la velocidad, el ritmo, la distancia recorrida, el tiempo, la posición del pie y demás, datos que son automáticamente transmitidos a una aplicación que puede instalarse en el teléfono móvil.

    Gran repercusión ha tenido también el brasier OMbra de OMsignal, el cual es capaz de monitorea la frecuencia cardiaca y respiratoria durante el entrenamiento. Podemos mencionar también los pantalones para realizar yoga Nadi X de Wearable X, que ha sido diseñados para notificarle al usuario cuando su pose de yoga es incorrecta o necesita mejorar; para ello utiliza dispositivos de realimentación háptica, con lo cual el pantalón vibra en las partes del cuerpo que necesiten un ajuste de postura.

    De sobra conocido es también el caso del popular traje inteligente de Samsung, con el cual los usuarios pueden utilizar el teléfono móvil sin tener contacto con él, además de permitir controlar dispositivos de forma remota. Para ello, el traje ha sido diseñado con tecnología NFC. Se suma a este diseño las populares Polo Tech Shirt de Ralph Laurean, que consisten en una camiseta principalmente diseñada para los deportistas, ya que incluye sensores y transmisores que envían a través de Bluetooth al iPhone del usuario, toda la información relevante durante el entrenamiento.

    Y si nos vamos de vacaciones, nada mejor que podernos vestir con un traje de baño inteligente. Precisamente pensando en ello, la compañía Spinali Design diseñó una colección de trajes de baño llamados Neviano UV Protect, que se encuentran equipados con un sensor removible, el cual monitorea el tiempo que nos encontramos tomando sol, y nos indica cuando debemos dejar de hacerlo para evitar daños en nuestra piel.

    En cuanto al mundo de los más pequeños, dentro de la ropa inteligente diseñada para niños y bebés se destacan las medias inteligentes Owlet Sock, prenda que hace uso de la misma tecnología de oximetría de pulso utilizada en hospitales para controlar la frecuencia cardíaca, con lo cual es posible monitorear la respiración y el sueño de los bebés.

    Al llegar la noche, sin dudas muchos gustarán de poder utilizar el pijama inteligente de la compañía japonesa Xenoma, el cual es capaz de seguir los movimientos del usuario, por lo que no es un simple pijama para dormir, sino que además puede utilizarse para hacer deportes, para divertirse con partidas de juegos de realidad virtual, y puede además usarse en el cuidado de la salud.

    Para todo ello, el pijama cuenta con un conjunto de sensores integrados a la prenda y al mismo tiempo debe instalarse un dispositivo electrónico en el techo de la habitación, que será el encargado de recibir la información que transmiten los sensores que incluye la prenda. Para ello se utiliza la tecnología Bluetooth.

    De esta manera, podemos concluir asegurando que la ropa inteligente ha comenzado a hacerse un lugar en nuestro armario, y es posible que en pocos años más se convierta en nuestra segunda piel.

    Graciela Marker

    Periodista independiente con más de 20 años de experiencia en medios gráficos, audiovisuales y digitales. Formada académicamente en periodismo digital y comunicación multimedia, ámbito en el que se desenvuelve hace dos décadas. Especializada en ámbitos tales como la informática y la logística empresarial, entre otros.

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