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La tarjeta de video de la computadora

Usar y entender una computadora son dos cosas completamente distintas. Para utilizar una PC, sea de escritorio, portátil, Windows, Mac o Linux, lo único que tenemos que tener en claro son las teclas y botones que debemos presionar para que las cosas ocurran, más allá de que seamos expertos en el tema para el cual usamos una computadora. Es decir que la computadora es simplemente una herramienta más que nos permite desarrollar nuestro trabajo, y como tal estamos en manos de otras personas que conocen más de informática cuando sucede algún problema o algo no funciona como funcionaba ayer.

En cambio, entender cómo funciona el hardware de una PC, o qué función cumple éste dentro del equipo, a pesar de que puede resultar un tema bastante complicado, ofrece una buena cantidad de ventajas, que con el tiempo sabremos aprovechar con eficacia. Un ejemplo de esto es saber con exactitud qué tipo de tarjeta de video o tarjeta de audio necesitamos para una tarea puntual, y poder ir a comprarla seguros de que se trata de lo que necesitamos. Por ello en este artículo hablaremos de las tarjetas de video, este hardware esencial para todo lo que hacemos en el día con nuestros dispositivos.

Saber cómo funciona una computadora, y la función que cumplen cada uno de los elementos que la conforman en estos días es fundamental, ya que no podemos permitir que otros nos pongan trabas en el camino hacia nuestro objetivo, sobre todo cuando los tiempos que disponemos son muy cortos, ya que todo tiene “que ser para hoy”, y bajo ningún punto de vista podemos permitirnos esperara a que otros solucionen nuestros inconvenientes. Es decir que debemos tomar el toro por las astas y estar preparados.

En este sentido, sabemos que la tecnología evoluciona con cada año que pasa, por ello es esencial que avancemos en nuestros conocimientos sobre ella, para no quedarnos anticuados y tener respuestas a cualquier problema que nos pueda suceder con nuestras herramientas de trabajo informáticas.

Pero lamentablemente con tanta cantidad de nuevos lanzamientos de tecnologías conocidas y nuevas tecnologías completas que son lanzadas cada año, estar al corriente de todo lo que pasa en el mundo de la informática es prácticamente imposible, sin embargo podemos estar siempre al tanto, aunque no tan profundamente, si tomamos como cierta la siguiente definición: El hardware interno de la computadora siempre será el mismo. Podrá elevarse en términos de prestaciones como velocidad o capacidad, pero una memoria RAM seguirá siendo una memoria RAM, la CPU el corazón del conjunto, una unidad de almacenamiento seguirá sirviendo para almacenar nuestros datos y una tarjeta de video nos seguirá permitiendo ver las imágenes en el monitor o pantalla.

Habiendo aceptado esta verdad, estudiar a fondo el hardware de nuestra computadora es una tarea mucho más sencilla, ya que obteniendo los conocimientos de base vamos a poder entender cualquier cambio en la tecnología mucho más rápidamente y con mayor profundidad. Para comprobar este método, podemos empezar con la tarjeta de video, hardware esencial para poder usar cualquier dispositivo moderno.

Que es la tarjeta de video. Su función

Las tarjetas de video, también conocidas como tarjetas de video, adaptador de pantalla, adaptador de vídeo, tarjeta aceleradora y otros nombres, son un ejemplo sólido de lo que mencionamos anteriormente. Las tarjetas de video siguen cumpliendo la misma función desde finales de los años 60, es decir procesar la información enviada por el procesador de la computadora para poder mostrárnosla mediante el monitor, una pieza de hardware sin la cual la tarjeta de video tendría poca utilidad.

Con el paso de los años las tarjetas de video han evolucionado desde aquellos primeros 40×25 líneas de definición hasta las resolución de Ultra Definición como 4K, que permiten ver imágenes de una realidad impactante. Puedan cambiar los tipos de memoria, las interfaces, los tipos de conectores de video soportados y los tipos de chip, pero básicamente el comportamiento interno de las tarjetas de video sigue siendo el mismo.

SI bien puede parecer que el procedimiento de mostrar una imagen en el monitor puede parecer sencillo, en realidad es todo lo contrario. Para que el usuario pueda ver en su monitor un mísero punto, en el proceso intervienen una cantidad increíble de componentes electrónicos y procesos de software, que incluyen el procesador, la memoria GRAM la interface utilizada para comunicarse con la CPU y otros elementos físicos y electrónicos. Si quieres conocer más acerca de todo ello, te invitamos a seguir leyendo el resto del artículo.

Componentes de una tarjeta de video

Las tarjetas de video están compuestas por varios circuitos que se encargan de diferentes aspectos de su funcionamiento, todos ellos dependientes entre sí y de software y hardware externo. Estos elementos son la GPU, la memoria, RAMDAC, aunque esté quedando obsoleto, la interface de conexión y los puertos de salida. De todos ellos hablaremos con más profundad a partir de este punto.

La GPU de la tarjeta de video

La GPU, iniciales del inglés “Graphics processing unit”, que en español significa “Unidad de procesamiento gráfico”, es básicamente un procesador de datos similar al CPU pero diseñado específicamente para el procesamiento de datos gráficos, y se encuentra optimizada para todas las tareas que tienen que ver con este ámbito, como por ejemplo, cálculo en coma flotante, un aspecto realmente importante para las funciones 3D de la tarjeta.

La razón principal de su desarrollo fue intentar que el procesador principal de la computadora pudiera trabajar más holgadamente al no tener que procesar también las necesidades de video, aunque en la actualidad podemos ver la situación al revés, ya que muchas GPU modernas son realmente muy poderosas, y cuando no están procesando video ayudan en alivianar la cara del procesador.

En este sentido, la performance de una tarjeta de video, es decir el rendimiento que puede entregar, que se traduce en si es capaz de mover un juego o app de gráficos muy complejos o no, se puede medir en base a tres características fundamentales. Estas son la frecuencia de reloj del núcleo, que puede oscilar entre 800 MHz en las tarjetas de gama baja y precio económico, y por encima de los 1600 MHz. en las tarjetas de gama alta y precio obviamente mucho más alto.

Las otras dos características, aunque demasiado técnicas para tratar de explicarlas de forma resumida, son también muy importantes para determinar la performance de una tarjeta de video. Estas son el número de sombreadores o “Shaders”, que tienen diferentes nombres de acuerdo a los fabricantes de chips, siendo, por ejemplo, “Núcleos CUDA” en el caso de NVIDIA.

Los sombreadores son uno de los elementos más importantes de la GPU, y son la evolución de dos elementos que anteriormente trabajaban por separado: Los sombreadores de píxeles, que se ocupaban de la rasterización de las texturas y los sombreadores de vértices, que eran los que tenían la tarea de realizar la geometría de los objetos. En la actualidad estos elementos se han unificado, dando como resultado una performance mucho mejor en todo tipo de tarjetas de video.

El otro elemento que le sigue en importancia son el número de tuberías o “Rendering pipeline”, ambos elementos que nos permiten traducir una imagen compuesta por líneas y vértices en una imagen 2D de pixeles apta para mostrar a través de un monitor, es decir que a la entrada de la tubería de renderizado se recibe una escena tridimensional y a la salida de la misma se obtendrá una imagen en dos dimensiones.

Si bien hemos mencionado como los más importantes elementos de la GPU son las tuberías de renderizado y los sombreadores, lo cierto es que también existen otros elementos como el ROP o “Unidades de salida ráster”, que son los encargados de representar los datos procesados por la GPU de la tarjeta de video en la pantalla, además también es el encargado de los filtros como el de suavizado o “antialiasing”.

La memoria RAM de la tarjeta de video

Como recordamos los memoriosos, las tarjetas con 1 o 2 megas de RAM en su tiempo eran el éxtasis electrónico de unos cuantos usuarios, pero hace ya muchos años que son completamente inútiles, debido fundamentalmente a que en la actualidad podemos encontrar tarjetas de video con hasta 12 Gb. de RAM.

Las tarjetas de video dependen en mucho de la cantidad y velocidad de las memorias que tienen instaladas. Este hecho es debido a que en la memoria RAM de la tarjeta se almacenan los datos de las imágenes que ya han sido procesadas, lo que permite que el sistema las pueda reutilizar, ahorrando en el proceso una buena cantidad de tiempo y esfuerzo, ya que no se deberán tener que calcular nuevamente.

Sin duda alguna, a mayor cantidad de memoria RAM, una tarjeta de video será más poderosa, sin embargo, no todo es la cantidad. En este sentido la velocidad a la que son capaces de operar también es un factor decisivo al momento de ofrecer performance. En la actualidad, existes tres tipos de memoria RAM para tarjetas de video, la tipo DDR2, la GDDR3 y finalmente la tipo GDDR5. Las memorias de tipo DDR2 están siendo reemplazadas por las del tipo GDDR5, que ofrecen mucho mejor performance incluso en una cantidad menor de memoria instalada.

Si bien la mayoría de las veces el factor predominante a la hora de comprar una tarjeta de video es la potencia del procesador, lo cierto es que si este no es acompañado por una memoria que pueda manejar con holgura y eficiencia todas las peticiones, el rendimiento de la GPU puede verse afectado de manera muy negativa, incluso hasta valores decepcionantes.

En este punto como ejemplo podemos decir que no es lo mismo una GPU con 4 Gb. de RAM DDR2 que una GPU equipada con 2 Gb. de RAM pero GDDR5, la que sin dudas será mucho más eficiente que la primera.

Básicamente, si queremos conocer a fondo la memoria RAM de una tarjeta de video para entender mejor como aplicar estos conocimientos para obtener el mejor rendimiento de estos dispositivos, primero debemos tener bien en claro que existen tres aspectos fundamentales que definen como una memoria RAM puede beneficiar o perjudicar el rendimiento de una tarjeta de video.

El primero de estos aspectos es la capacidad. Si bien la capacidad de la memoria determinará el número máximo de datos y texturas que una tarjeta de video puede procesar, y si nos encontramos con una tarjeta de video con una cantidad de memoria insuficiente puede ser que nos veamos afectados si trabajamos en determinados ámbitos, lo cierto es que la cantidad de memoria instalada en una tarjeta de video es muchas veces es usada como un valor determinante a la hora de comprar, sin embargo la cantidad de memoria sólo es importante cuando usamos resoluciones muy grandes o disponemos de configuraciones multimonitor.

Otro aspecto más que importante para tener en cuenta de una tarjeta de videos es la Interfaz de memoria. También llamado como “bus de datos”, este sí que es un valor determinante para la performance de una tarjeta de video, ya que determina la cantidad de datos que se pueden transmitir en un tiempo dado. Esto está relacionado también con la frecuencia a la que pueden operar las memorias y con el ancho de banda que esta relación determina. Para entender mejor el concepto podemos imaginar la relación bus de datos/ancho de banda como una autopista, que si es ancha permitirá circular más vehículos a la vez.

El otro aspecto importante para determinar la performance de una tarjeta de video es la llamada “Frecuencia de memoria”, la cual básicamente es la velocidad a la que dichas memorias pueden transmitir los datos que almacenan. Esta frecuencia de operación se complementa con el bus datos, y son los valores que finalmente determinarán el ancho de banda total de la tarjeta de video. También es aplicable aquí la analogía de la autopista y la cantidad de vehículos que pueden pasar a la vez.

Para entender un poco mejor todo este asunto, no debemos olvidar aclarar de que se trata el ancho de banda. Básicamente estos términos se refieren a la tasa de datos que pueden transportarse en una unidad determinada de tiempo. Habitualmente esta tasa es medida en Gigabytes por segundo (GB/s).

Si la relación entre el bus de datos y la velocidad de frecuencia de operación de las memorias es proporcionada, tendremos una buena performance, pero si no logramos que los elementos seleccionados se encuentren bien equilibrados, tendremos poco ancho de banda, lo que inmediatamente se traducirá en una performance menor de la esperada.

Cabe de destacar que la frecuencia de las memorias se mide en hercios (Hz). Con el paso de los años, la tecnología en esta materia ha ido evolucionando, dejando como resultado velocidades de operación de memorias RAM cada vez más altas. Si lo deseas, debajo de estas líneas tienes disponible un cuadro explicativo con las diferentes tipos de RAM de video y sus principales características.

TecnologíaFrecuencia efectiva (MHz)Ancho de banda (GB/s)
GDDR166 – 9501,2 – 30,4
GDDR2533 – 10008,5 – 16
GDDR3700 – 17005,6 – 54,4
GDDR41600 – 180064 – 86,4
GDDR53200 – 700024 – 448
GDDR612000 – 1400048 – 846
HBM500512
HBM2500 – 17001,2 Tb/s

RAMDAC

Si bien lentamente la RAMDAC está siendo olvidada en el diseño de los dispositivos más modernos que reciben señales digitales directamente sin ningún tipo de conversión, todavía es posible encontrar esta funcionalidad en las pantallas actuales fundamentalmente por un tema de compatibilidad, ya que muchas de ellas ofrecen, además de las entradas digitales como HDMI, conexiones VGA para poder conectarlos a fuentes de este tipo. Es decir que cuando tenemos un monitor con este tipo de conectores, tiene también RAMDAC.

Básicamente la RAMDAC, siglas de “Random Access Memory Digital-to-Analog Converter”, que en español significa “convertidor digital-analógico de memoria de acceso aleatorio” es un conversor de señal digital a señal analógica de memoria RAM. Es decir que es el dispositivo dentro de una tarjeta de video de transformar las señales digitales enviadas por la computadora en una señal analógica para que puede ser interpretada por el monitor. Esto ocurre en los monitores de tecnología analógica como los que usan entradas VGA.

Tipos de tarjetas de video

En el mercado existen dos tipos de tarjetas de video, las tarjetas de video onboard, es decir aquellas que vienen integradas a la motherboard o directamente a la CPU, y las tarjetas de video que se pueden adquirir por separado. Ambos tipos ofrecen diferentes ventajas y desventajas según el ámbito en donde las utilicemos.

En la actualidad es casi imposible encontrar una motherboard que no integre un chip de video, pero podremos desactivarlo fácilmente desde la BIOS para poder utilizar una tarjeta externa conectada a los buses PCI o PCI Express.

Esta ventaja nos permite instalar una tarjeta gráfica de mucho mejor rendimiento que la integrada, ya que la tarjeta de video externa trae instalada su propia memoria RAM y un procesador poderoso.

Que una tarjeta de video externa ya integre todo este hardware ofrece una ventaja muy importante: no va a necesitar de la memoria RAM de la PC, como sí la necesita toda tarjeta de video integrada, la cual no está de más aclararlo, se quita de la RAM principal, ni tampoco va a utilizar ningún tipo de recurso del procesador de la computadora.

En el caso de las tarjetas de video integradas, también podremos encontrar una serie de ventajas, como por ejemplo no necesitar presupuesto para una externa, ya que la que trae la motherboard es útil en la mayoría de las tareas en las que se emplea una computadora en la actualidad. Además consumen poca energía, y son muy silenciosas.

Por otra parte ofrecen también una serie de desventajas, como por ejemplo, el bajo rendimiento, que no nos permite utilizarla para tareas más complejas, pero sin dudas la mayor desventaja de las tarjetas de video integradas es que usan los recursos de la computadora, un punto muy negativo cuando estamos al límite con el hardware.

Es por ello que lo mejor que podemos hacer cuando compremos una computadora nueva es intentar comprar también una tarjeta de video externa, con lo cual sin dudas mejoraremos en mucho la performance de los gráficos y de toda la computadora en general, liberando de paso los recursos de RAM y CPU usados por las tarjetas de video integrados. Sin embargo, si lo único que vamos a hacer con la computadora son tareas de oficina que no requieren de mucha potencia de proceso de gráficos, entonces lo mejor será continuar con la tarjeta onboard que incorpora la PC.

En este punto es necesario hacer una pequeña aclaración. Cuando hablamos de reemplazar la tarjeta de video onboard por una externa, no implica tampoco gastar sumas muy importantes de dinero, ya que con una tarjeta de video externa de 1 Gb. ya estaremos obteniendo un beneficio.

Conectores de una tarjeta de video

Las tarjetas de video más modernas ofrecen una gran cantidad de conectores, lo que nos permite enviar su señal a múltiples tipos de monitor. Algunos de estos tipos de conectores son cada vez menos utilizados, como por ejemplo el VGA, sin embargo siguen estando presentes para el caso que necesitemos conectar alguna pantalla con este tipo de especificación de video.

Para tener una idea más concreta de las diferentes tipos de conectores que podremos encontrar en una tarjeta de video, en el siguiente cuadro tenemos listados los conectores más usados y alguna de sus características más destacadas.

VGA/SVGA

Video Graphics Array

Super Video Graphics Array

Este tipo de conectores fueron muy populares hace algunos años atrás, precisamente en la década de 1990, aunque sigue siendo muy extendida, sobre todo debido a un tema de compatibilidad.

Este tipo de estándar fue desarrollado con el objetivo de lograr una determinada resolución en dispositivos con tubo de rayos catódicos, también conocidos como CRT.

Alguna de las desventajas más importantes, y por las cuales fue lentamente reemplazado por DVI es que producían ruido eléctrico, distorsiones en la imagen debido a la conversión digital analógico y diferentes errores de muestreo al momento de enviar los pixles al monitor.

Su conector estándar era el D-Sub de 15 pines.

DVI

Digital Visual Interface

El estándar DVI fue desarrollado con el objetivo de reemplazar al estándar VGA y los problemas que este tenía. La principal característica de esta norma es que se trataba de un estándar digital, con lo cual se evitaban los ruidos eléctricos y la distorsión propias de VGA.

A pesar de haber sido desarrollado para poder obtener la máxima calidad de visualización en todo tipo de dispositivos multimedia como por ejemplo proyectores y grandes pantallas digitales, lo cierto es que no ya no cuenta con gran aceptación debido a la aparición en el mercado de HDMI, mucho más completo y efectivo en términos de performance.

HDMI

High-Definition Multimedia Interface

HDMI es un estándar que permite el envío y la recepción de señales de video y audio a tasas muy altas y sin compresión de datos todo ello a través de un mismo cable.

HDMI ofrece la posibilidad de transportar vídeo digital de alta definición, y audio digital multicanal simultáneamente en un único cable.

En la actualidad es el estándar de conexión de tarjetas de video y de diferentes dispositivos multimedia más usado en el mundo, sobre todo por su capacidad de simplificar instalaciones de audio y video.

Mejorar el rendimiento de la tarjeta de video

Una de las primeras cosas que tenemos que aprender cuando comenzamos a utilizar una computadora, es que por más que cuente con hardware muy poderoso y de última generación, tras un tiempo de uso el rendimiento que puede ofrecer una PC comienza a degradarse, es decir que no importa cuán importante sea su CPU, su tarjeta de video o que tenga 32 Gb. de RAM, lo cierto es con el tiempo toda esta potencia se ve afectada por el uso diario.

Esto no significa que perderemos esa performance para siempre, ya que esta merma del rendimiento es debido simplemente, en la mayoría de los casos, a la acumulación de programas y archivos que las aplicaciones van dejando atrás cuando son usadas o cuando son desinstaladas, pero también puede darse por otros motivos. En este sentido, una de las áreas que más se ven afectadas por esto es la de video, la cual es una de las más importantes del sistema, y si no funciona bien, no dejará que disfrutemos de todo lo que nos puede ofrecer nuestro equipo.

Precisamente en este artículo conoceremos algunas pautas y consejos con los cuales mejorar la performance de una tarjeta de video y hacerla funcionar como al principio.

Además de toda la basura que podemos acumular durante nuestro trabajo diario, y que pueden llegar a afectar muchísimo el rendimiento global de cualquier computadora, en el caso específico de las tarjetas de video existen otras variables que debemos tener en cuenta, como por ejemplo que tenga instalados los controladores correctos, que el sistema se encuentre en óptimas condiciones de funcionamiento, que la fuente de alimentación entrega las tensiones adecuadas y de un modo estable, que el sistema operativo se encuentre actualizado y libre de virus y demás, lo que detallaremos más adelante.

Si le prestamos la debida atención a todos los puntos que mencionaremos más abajo, el rendimiento de la tarjeta de video aumentará o volverá a los que ofrecía cuando recién compramos la PC, lo que nos permitirá tener esa bocanada de aire extra tan necesaria para jugar juegos de última generación o ver películas en alta resolución.

Mantener controladores de vídeo actualizados

Una de las principales causas para que una tarjeta de video pierda rendimiento, es sin dudas un controlador desactualizado. Los controladores son quizás la parte más importante para que sistema de video funcione correctamente, ya que son los encargados de traducir las ordenes de la CPU al hardware, y cualquier mala interpretación de estos comandos invariablemente producirá errores y por lo tanto problemas de visualización.

Es por ello que en este punto, el consejo más importante es actualizar la lista de controladores. En el mercado existen tres principales fabricantes: NVIDIA, AMD e Intel. Todos ellos cada cierta cantidad de tiempo liberan controladores modernizados para sus modelos, sólo es cuestión de averiguar nuestro hardware y acceder al sitio web de su fabricante para descargar el último controlador que corresponda a nuestra tarjeta de video.

Establecer el comportamiento de la tarjeta de vídeo

Las tarjetas de video en general incluyen, además de los controladores, un panel de control un poco más específico y flexible que el ofrecido por los controladores que incluye Windows, y mediante el cual podremos personalizar unas cuantas funciones y características que nos permitirán obtener el mejor rendimiento de nuestra tarjeta de video.

Por regla general lucen bastante incomprensibles, pero esto no debe asustarnos, ya que el significado de todas las funciones y características pueden ser averiguados en Internet fácilmente. Si logramos establecer los valores correctos para nuestro equipo, como los parámetros de VSync, tipo de pixel y demás, podremos llegar a eliminar muchos de los problemas que aquejan a la mayoría de los usuarios, tales como el lag, mejora en los tiempos de respuesta y demás, todo lo que nos ofrecerá un mejor rendimiento.

Optimización de las aplicaciones

Mientras que las aplicaciones básicas del sistema tales como el reproductor de video, el gestor de imágenes y otras no dependen de las características de una tarjeta de video, como así tampoco no hacen uso de las propiedades de la misma, es decir no aprovechan grandes cantidades de VRAM ni potencia gráfica, el software más específico como los editores de video, los editores de CAD 3D y editores de audio de carácter profesional sí.

Estos significa que si una tarjeta de video cuenta con 2 Gb. de RAM o más, este tipo de aplicaciones lo aprovechará, siempre y cuando sepamos cómo ajustar el mismo para que lo haga. Es por ello que la mayoría de estas aplicaciones ofrecen en sus correspondientes paneles de control formas de ajustar sus parámetros para conseguir el mejor rendimiento.

Esto se puede ver con mayor claridad en los juegos, en donde podremos seleccionar entre varios tipos de configuración, adecuadas a nuestro hardware específico. En estos casos, lo mejor es ajustar los parámetros teniendo en cuenta por supuesto nuestras limitaciones, lo que se puede comprobar fácilmente cuando el programa comienza a trabarse o presenta cuelgues.

Actualizaciones de Windows

Sin duda alguna, una de las consideraciones a tener en cuenta más importantes. A pesar de su relevancia, existen muchos usuarios que consideran que las actualizaciones de Windows son una molestia, pero nada nada más alejado de la realidad.

Las actualizaciones de Windows son la forma más segura de mantener en condiciones un equipo, ya que en ellas se incluyen parches de seguridad, correcciones de errores y muchas veces hasta características nuevas. Todas ellas en su conjunto nos ayudarán a mantener nuestra computadora segura y con un buen rendimiento.

En este sentido, el usuario muchas veces prefiere mantener el controlador de video actualizado y no instalar las actualizaciones de Windows requeridas, pero no se da cuenta de que el controlador de video se actualiza de acuerdo también a las actualizaciones del sistema operativo, lo que conduce a errores y pérdida de rendimiento.

Usar la PC inteligentemente

Los usuarios generalmente se quejan del rendimiento de un equipo, pero no se dan cuenta de que más allá de la potencia que ofrezca, todos tienen un límite. Esto significa que si deseamos jugar un juego con todas las opciones gráficas al máximo, o renderizar un proyecto CAD o de video y editar música, todo ello simultáneamente, es más que probable que el equipo no responda como es debido.

Es por ello que debemos ser racionales con su uso, y hacer una cosa por vez, de esta manera la aplicación con la que estamos trabajando aprovechará todos los recursos disponibles, y no tendrá que luchar por obtener un poco de tiempo de proceso.

Conclusión

Como pudimos ver a lo largo de este artículo, el rendimiento que una tarjeta de video nos puede ofrecer es el resultado de una sumatoria de factores específicos. Si logramos combinar estos tres factores, es decir si podemos encontrar una tarjeta de video con un balance perfecto entre velocidad de su procesador, la frecuencia de operación de sus memorias, y por último, una interfaz que le permita transmitir y recibir sus datos con la mayor velocidad y precisión posible, estaremos ante un perfecto dispositivo.

Pero para que ello pueda ser una realidad instalable en nuestra computadora, no debemos dejar que las publicidades y las reviews obstaculicen nuestra visión, es por ello que debemos tener el conocimiento necesario para separar la información indeseada del dato técnico, precisamente lo que intentamos hacer en este artículo.

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